9 feb. 2013

9. PORTOMARÍN - SANTIAGO DE COMPOSTELA

This morning as always I woke up early. Before 06:00 I was ready to leave and once again completely scared. The forecast was again heavy snow and winds. I can’t bare it anymore!
As soon as I left Portomarín I could feel the tiredness of the more than 700 kms I had already cycled. For me today’s first 9 kms had been the queen stage of the Camino. On the other hand and later on, all the way to Melide has been the most stunning part of the Camino. In my way, I crossed through a series of tiny hamlets and parishes. The rain and the landscape mixed with the smells of wet forest and the always-present eucalyptus was the perfect combination. Galicia is gorgeous!

The Way is special from Portomarín to Melide
Before getting to Melide I had a flat-tyre. With numb and cold hands I was trying to repair it. Once more, an angel of the Camino made her appearance. She was Hiromi Morita, a Japanese lady travelling with a friend whom materialised from nowhere. They approached me intrigued by my presence. They were amazed with me, well with the cycling solo the way thing in winter and of course took some pictures with me. They stayed with me and cheer me up while I repaired the bike making it more bearable. Tito, the pilgrim form Zaragoza said that the Camino shows you how little you need to be happy. Here it is another example! It’s the happiest flat-tyre of my life! Thanks Hiromi...and Buen Camino!
We said our good-byes like if we had known each other for a while and I continued my way to Melide. Once there and following the tradition I had Pulpo with Ribeiro, the crispy, fruity and tasting local wine at Bar Adega Mandil. Without any doubt the best one I had ever tried. It made me cry!
Pulpo in Melide. Such a reward!
Full of energy I headed to Arzua, this was to be my end of stage for today. My intention was to spend the night here and have a good rest to face my last stage of the Camino but apparently Saint James had other plans for me. He somehow wanted me to finish the Camino today so I had no choice but to follow his commands. An extra 40 kms full of pain and suffering but worth every pedal because at 17:00 I arrived to Santiago overwhelmed with emotions. It’s been such an amazing moment that I cannot find the words to express all the emotions, feelings and thoughts that crossed my mind at that moment. The only thing I am sure of is that I’m here, I don’t know how but here I am and that it’s been Saint James the one who helped me all the way to get here. I need to time to understand my feelings. I need some privacy before I’m be able to share with you what pilgrims feel the moment they arrive to Santiago. I need a moment for myself but mainly I need to rest. It’s been very intense, with a lot of sacrifice and fighting against the odds. No sleeping at all and managing to keep going even when strengths abandon you. I guess it’s been one of the toughest experiences I had faced in my life but at the same time the most gratifying one. After a good rest and once I organise my ideas and feelings I plan to add a new entry to the blog. I aim to call it “Santiago - Santiago, the way to yourself”.
"Monte do Gozo",  last stop in the Way before arriving at Santiago
I hope Saint James to also guide me in this task and protect me as he has done it before. Thanks Saint James, my dearest guardian angel.
Tomorrow more.
The best of today’s stage was the pleasure of meeting my Japanese friends. The view of them arriving with their ponchos, completely soaked, tired but happy has been one of the sweetest memories of the Camino. Well, and of course the pulpo and the hospitality of the people from Bar Adega Mandil in Melide.
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Esta mañana como siempre me he despertado muy pronto. No eran las 06:00 y ya estaba listo... y por cierto, acobardado. De nuevo la previsión era lluvia y viento. Ya no puedo mas! 
Tan pronto he salido de Portomarín me he enfrentado a unas rampas que me han recordado el cansancio acumulado después de mas de 700km de Camino. Es mas, los primeros 9km han sido sin duda la etapa reina del mismo. Luego y de camino a Melide he recorrido lo que para mi ha sido la parte mas bonita del Camino. Un ir y venir por pequeñas aldeas y parroquias. La lluvia, el paisaje y el olor a bosque y eucalipto han sido la combinación perfecta. ¡Qué bonita es Galicia!

El Camino entre Portomarín y Melide es especial
Antes de llegar a Melide he pinchado una rueda. Con las manos entumecidas y con mucho frío he tenido que arreglarla. De nuevo otro ángel del camino ha aparecido. Hiromi Morita, una japonesa que viajaba en compañía de una amiga ha surgido de la nada; después su amiga. Las dos se han acercado, se han reído, y me han hecho un montón de fotos. Les parecía increíble hacer el Camino en bicicleta con este tiempo... y no les falta razón! Han sido la compañía perfecta en esos momentos. Hemos reído y hemos disfrutado juntos del simple hecho de arreglar un pinchazo. Decía Tito, el peregrino de Zaragoza, que el Camino te enseña lo poco que necesitamos para ser felices. Debo reconocer que ha sido el pinchazo mas feliz de mi vida! Gracias Hiromi... y Buen Camino! 

En pleno proceso de reparación
Tras habernos despedido como si nos conociéramos de toda la vida he continuado hasta Melide donde de acuerdo con la tradición he probado el pulpo y el ribeiro local en el Bar Adega Mandil. Sin lugar a dudas el mejor pulpo que he probado en toda mi vida. Se me saltaban las lagrimas. 
Con las fuerzas renovadas me he encaminado a Arzua con la firme intención de acabar allí la etapa. La idea era descansar para afrontar la ultima etapa a la mañana siguiente; pero el apóstol tenia otros planes para mi. El apóstol ha querido que termine el Camino hoy, y así ha sido. Un extra de 40km de sacrificio y sufrimiento que han tenido su recompensa.
A las 17:00 llegaba a Santiago lleno de emociones. Ha sido maravilloso. Ha sido tan especial que no puedo hoy describir las sensaciones, los pensamientos y las ideas que han pasado por mi cabeza. Solo se que he llegado, no se como, pero he llegado; y lo he hecho con la ayuda del apóstol.

Llegada a Santiago de Compostela
Necesito asimilar lo que siento. Necesito un tiempo íntimo y privado antes de poder contar que es lo que siente el peregrino al llegar. Necesito un momento y necesito descansar. Han sido unos días muy intensos, de sacrificio continuado y luchando contra los elementos; sin dormir y tirando de unas energías que simplemente no tenia. Ha sido quizá la experiencia mas dura de mi vida, pero también la mas enriquecedora. Una vez descanse y organice mis ideas y sentimientos añadiré al blog la etapa Santiago - "Santiago, el Camino hacia uno mismo". Espero que también en este Camino el apóstol me guíe y me proteja como lo ha hecho en cada uno de los kilómetros que he recorrido estos días. Gracias Santiago, que tu y yo sabemos que eres mi ángel de la guarda. 
Mañana mas! 
Lo mejor de la etapa ha sido la alegría de mis amigas japonesas. Verlas llegar con sus ponchos, caladas, cansadas y felices ha sido una de las mejores imágenes de mi Camino. También el pulpo y el trato recibido en el Bar Adega Mandil de Melide. 
Lo peor las cuestas de Galicia. Es cierto que la cuestas abajo en Galicia suben como también lo hacen las cuestas arriba.